
Business:
Culture:
Vocabulary:
Grammar:
La policía
Oñate: ¿Qué tanto decía usted sobre los rateros? "Pueden arrebatarle la bolsa en el momento menos pensado. ¡Son profesionales! Además trabajan en equipo. Usted no puede darse cuenta. Engañan a la gente con mucha facilidad. Yo sé lo que le estoy diciendo."
Cortés: Ya sé. Me va a reducir el salario, ¿verdad?
Oñate: Usted guardó su cartera en su bolsa del pantalón. Y puso mi cartera en su portafolio. ¿Por seguridad?
Cortés: Me va a despedir, ¿no es así?
***
Oñate: Obviamente no pudo dejar sus pantalones en el baño. Pero sí el portafolio. Y lo dejó en el baño con mis cosas adentro. ¡¿Por qué tuvo que perder mis cosas?!
Oficial: ¿Le puedo ayudar en algo?
Oñate: Buenos días. Quiero declarar la pérdida de una cartera.
Oficial: ¿En dónde la perdió?
Oñate: En el baño de hombres del café El Malay.
Oficial: ¿Qué hacía usted en el baño de hombres?
Cortés: Perdón, señor. Fui yo quien la perdió. Yo soy el asistente de la señora Oñate.
***
Oficial: ¡Ah! Ya entiendo.
Cortés: Yo puse la cartera en mi portafolio por aquello de los rateros.
Oficial: ¿Rateros? En esta área de la ciudad los rateros no son una amenaza.
Cortés: Ay, señora, ahora sí me va a matar.
Oficial: ¿Ya revisó usted el baño del café?
Cortés: Sí. Pero no hay nada.
Oficial: ¿Qué tenía en su cartera, señora?
Oñate: Bueno, tenía mis tarjetas de crédito, cheques de viajero, licencia de conducir, tarjetas de presentación, algunas fotos, dinero...
Oficial: ¿Cuánto dinero tenía?
Oñate: No sé. Quizás doscientos dólares.
***
Oficial: ¡Caramba! ¿Cómo es el portafolio?
Cortés: Es un portafolio de piel color café.
Oficial: ¿Qué más había en el portafolio?
Cortés: Mi cámara fotográfica, rollos de película, chicles, barras de chocolate, un radio portátil, cintas, un mapa de Monterrey y mi Nintendo.
Oficial: ¡¿De veras?! ¿Cuál?
Cortés: Era un Gameboy Super NES.
Oñate: ¿Trajo su Gameboy a Monterrey, sabiendo que viene a trabajar?
Cortés: Sí. Siempre lo llevo conmigo.
Oñate: Antonio, al paso que va nunca se va a casar.
***
Oficial: Está bien, está bien. Tenemos unos cuantos papeles por llenar. Necesitamos una lista de las cosas que perdieron. Y tienen que decirnos todo lo que pasó. A dónde fueron y qué hicieron.
Cortés: ¿Y después?
Oficial: Después, se les va a asignar un número de folio. Es una referencia para el futuro. Sólo esperamos encontrar su cartera, señora. Desgraciadamente no hay ninguna garantía.
Cortés: Lo entendemos. Muchas gracias, hasta luego.
Oñate: Gracias por su ayuda.
Oficial: Oiga, joven, ¿Dijo usted que es el asistente de la señora?
***
Cortés: Sí. Le estoy dando clases de español.
Oficial: ¿Ah sí?... Señora, tengo una expresión muy útil para esta ocasión. Cuando era niño, mi abuela solía decir, "Cada día que amanece, el número de tontos crece."
Cortés: Gracias por ayudarme...
Oficial: De nada, señor. Señora, fue un placer ayudarla.
Oñate: Gracias. Usted Antonio, va a llamar al señor Montes para decirle lo que pasó. Dígale que no vamos a llegar al desfile. Luego nos vamos al banco. Debemos cancelar mis cheques de viajero.
Cortés: ¡Ay, señora! Hoy va a ser un día muy pesado.
***
Oñate: ¡Qué! ¿Otro contratiempo?
Cortés: Me temo que sí. Los bancos nacionales están cerrados a causa de las festividades.
Oñate: ¿Todos?
Cortés: Sí. Todos.
¡Ayúdeme!
Oñate: Buenas tardes, señorita. Me llamo Rebeca Oñate. Estoy en la habitación ocho, cero, nueve.
Señorita: Buenas tardes. ¿En qué le puedo ayudar?
Oñate: Perdí mi cartera. Bueno, yo no la perdí. Fue mi asistente quien la perdió. Así es que necesito tarjetas de crédito nuevas y también cheques de viajero. Desafortunadamente los bancos están cerrados.
Señorita: Qué pena. ¿Perdió los cheques personales o solamente los cheques de viajero?
Oñate: Perdí ambos. ¡Lo perdí todo!
***
Señorita: Y usted señor, ¿no perdió nada?
Cortés: Sí, mi trabajo.
Señorita: ¿Perdón?
Cortés: No, nada. Mis cosas no tienen importancia. Mi vida no tiene importancia.
Señorita: Bien. Hay que llamar a su banco para informarles de la pérdida de sus cheques personales. Luego, van a cancelar sus cheques de viajero. Usted debe llamar para cancelar sus tarjetas de crédito y solicitar tarjetas nuevas. ¿Cuál es su banco?
Oñate: Mi banco es Texas Fidelity. Está en Houston, Texas.
Cortés: ¿Toma mucho tiempo este proceso?
***
Señorita: No. Su banco en Houston puede reemplazar sus cheques de viajero ahora mismo. También puede cancelar su chequera personal. Pero las tarjetas de crédito pueden tomar más tiempo. Todo depende de la compañía.
Cortés: Qué buena noticia.
Señorita: Mañana por la mañana puede recoger sus cheques de viajero nuevos.
Oñate: Gracias por toda su ayuda, señorita.
Señorita: Buena suerte. Especialmente a usted, señor.
Cortés: Gracias, la voy a necesitar.
***
Oñate: Buenas tardes. Mi nombre es Rebeca Oñate. He perdido mi tarjeta de crédito y llamo para cancelarla.
Señorita: Buenas tardes, señora Oñate. ¿Cuándo perdió su tarjeta?
Oñate: Hoy, en Monterrey.
Señorita: ¿Sabe el número de su tarjeta?
Oñate: La verdad, no.
Señorita: No importa. Podemos arreglar su situación. Sólo necesito su fecha de nacimiento y el nombre de soltera de su madre.
Oñate: Nací el veintiocho de febrero de mil novecientos cuarenta y ocho.
Cortés: ¿Tiene casi cincuenta años?
***
Oñate: ¡Cállese, metiche! El nombre de soltera de mi madre es Luisa C. de Baca.
Cortés: ¿C. de qué?
Oñate: C. de Baca. Es la abreviación de "Cabeza de Baca."
Cortés: Ha de haber estado muy contenta cuando se casó. Realmente es un apellido vergonzoso.
Oñate: ¡Ya basta, Antonio!
Señorita: ¿Su dirección en Houston, señora?
Oñate: Es 1492 Lisboa, Houston, Texas. Código postal, 77092.
Señorita: Listo. Cancelé su tarjeta. Va a recibir una nueva tarjeta por correo dentro de unos cuatro o cinco días en Houston.
***
Oñate: ¿No me la pueden mandar a México de inmediato? ¡Es urgente!
Señorita: No, lo siento. Desafortunadamente el proceso de la tarjeta de crédito demora unos días. Si gusta podemos mandarle cheques de viajero vía giro postal.
Oñate: No, gracias. Ya arreglé los cheques de viajero. De todos modos gracias por su ayuda. Hasta luego.
Señorita: De nada. Adiós.
Oñate: ¡Ay! Debo tener paciencia con usted.
Cortés: Lo siento, señora.
Oñate: Mejor me voy a mi cuarto a descansar.
Cortés: Pero señora, ... Ay, bueno. Hasta en la noche.
Avisos clasificados
Oñate: ¿Sí?
Cortés: Soy yo, señora. Es hora de sus clases vespertinas de español.
Oñate: Pase, Antonio.
Cortés: ¿Está usted ocupada?
Oñate: No. Solamente estoy leyendo el periódico.
Cortés: ¿Qué hay de nuevo?
Oñate: Todavía no llego a la sección de noticias. Estoy leyendo los anuncios de empleo.
Cortés: Señora Oñate, quiero disculparme con usted por lo que pasó esta tarde...
***
Oñate: Aquí hay un anuncio interesante; "Se necesita un administrador de empresas para una compañía nueva." Pero quieren mínimo cinco años de experiencia. ¿Cuánto tiempo ha trabajado con nosotros, Antonio?
Cortés: Tres años y medio.
Oñate: Ah, sí. Mire, aquí hay otro; "Se necesita hombre de negocios con dominio del inglés. No se requiere mucha experiencia." Ay...pero es para trabajar de noche. ¿A qué hora suele irse a dormir, Antonio?
Cortés: Temprano, señora.
***
Oñate: Es verdad. Otro más; "Se necesita una persona con dominio del inglés y del español. Dinámica e inteligente..." ¡Uy, no! Escuche. "Se ofrecen grandes remuneraciones y beneficios... También se requiere el dominio del japonés." ¿Habla usted japonés?
Cortés: Para nada.
Oñate: ¡Mire, qué casualidad! El circo va a venir a la ciudad próximamente. Si consigue un par de zapatos suficientemente grandes, tal vez...
Cortés: Perdón, señora. Sé que cometí un error y acepto las consecuencias. Pero es la primera vez que me sucede. Si me despide no me puedo casar.
***
Oñate: No lo voy a despedir, Antonio. Pero ponga mucho ojo. Mañana en la junta en el centro comercial, tiene que comportarse de la manera más apropiada. De lo contrario, el señor Montes va a dudar de nuestra capacidad para manejar los negocios. ¿Entendido?
Cortés: Sí. Le prometo que me voy a comportar como todo un profesional.
Oñate: Está bien. Ahora empecemos con mis clases de español. Tenemos que hablar sobre asuntos laborales, seguros, compensaciones, permisos de construcción y financiamiento.
copyright © 1998 U.S. Department of Education