[Unidad 1][Unidad 2][Unidad 3][Unidad 4][Unidad 5][Unidad 6]
[Unidad 7][Unidad 8][Unidad 9][Unidad 10][Unidad 11][Unidad 12]
[SBP Home]
Unidad 3
¡BIENVENIDOS!

Business:

Culture:
  • Business attire in Mexico
  • Punctuality and perceptions of time
  • Attitudes towards business women
Vocabulary:
  • More numbers
  • Travel documents
  • Cuisine
  • Room and board
Grammar:
  • Simple negation
  • Adjectives and agreement
  • Irregular verbs tener and saber



Aduana


Cortés: Señora, ¿tiene sus documentos a la mano?

Oñate: Sí. ¿Por qué está nervioso?

Cortés: Porque soy responsable de usted. Fíjese. Haga lo mismo que yo.

Aduanero: Sus papeles, por favor. Pasaporte. ¿Es su primera visita a México, señor?

Cortés: No, señor. Yo vengo seguido a visitar a mi familia en Morelia. Pero es mi primera visita a Monterrey.

Aduanero: Todo está en orden. Puede pasar, señor. Buenos días, señora. Su pasaporte, por favor.

Oñate: Lo siento. No tengo pasaporte, señor.


***


Aduanero: ¿Cuál es su nacionalidad?

Oñate: Soy estadounidense. Tengo mi licencia de manejar y mi acta de nacimiento. ¿Las necesita ver?

Aduanero: Sí, permítame. Está bien. Pase.

Oñate: ¡Qué fácil!

Cortés: Claro, es fácil porque usted viene conmigo. En fin, tenemos que recoger nuestro equipaje. Y luego pasar por la aduana. ¿Tiene lista su declaración?

Oñate: Sí, pero no sé si debo declarar mi laptop.

Cortés: No hay problema si la usa con motivos turísticos o profesionales.

Oñate: ¿Qué digo si me preguntan sobre ella?


***


Cortés: Diga; "Es parte de mi equipaje personal. Asunto de negocios. Vamos a regresar todo a los Estados Unidos."

Oñate: ¿Y después?

Cortés: Primero. Le da sus papeles al empleado de migración. Luego, oprima uno de los dos botones del semáforo. Si la luz verde se prende, puede pasar.

Oñate: ¿Y sí se prende la luz roja?

Cortés: Entonces, se tiene que revisar su equipaje. Es como un juego de azar.

Oñate: ¿Eso es todo?

Cortés: Eso es todo. Todo va a salir a la perfección, señora. Se lo prometo.


El hotel


Oñate: Buenos días, señorita. Acabamos de llegar de Houston. Tenemos reservaciones para esta noche y mañana.

Señorita: Buenos días. ¿A nombre de quién está hecha la reservación, señora?

Oñate: A nombre de Oñate.

Señorita: Un momento, por favor. Aquí está. Tienen la habitación seis, cero, siete (607).

Cortés: ¡Qué suertudo!

Oñate: ¡Tranquilo, impertinente! Perdón, señorita. Tenemos dos (2) habitaciones, ¿no?


***


Señorita: A ver... ¡Ay! sí, sí. Rebeca Oñate. Disculpe usted. Tienen dos habitaciones. Una es la ocho, cero, nueve (809). La otra es ocho, uno, cuatro (814). Esperen un momento. Voy por las llaves.

Oñate: Gracias. Antonio, yo tomo la ocho, cero, nueve.

Cortés: Entonces la ocho, uno, cuatro es para mí.

Señorita: ¿Va a pagar con tarjeta de crédito?

Oñate: ¡Ya basta, Antonio! Sí. Voy a pagar con Mastercard. Una cosa más. ¿Cuál es la hora de la salida?

Señorita: A las dos de la tarde, señora.

Oñate: Gracias.

Señorita: De nada. Fue un placer ayudarle.


***


Oñate: Por último. ¿Nos puede recomendar algún restaurante bueno?

Señorita: ¿Qué tipo de comida quieren? ¿Italiana, china, francesa, americana?

Oñate: ¡Ay, no! Aquí en Monterrey, vamos a comer comida mexicana.

Señorita: Muy buena selección. Les recomiendo La Hacienda. Está a dos cuadras del hotel.

Oñate: La Hacienda. Muchas gracias, señorita.


En el restaurante


Oñate: ¡Camarón! ¡Camarón!

Cortés: ¡Señora! Shhh...

Oñate: ¿Qué pasa, Antonio? Sólo llamo al camarón. Tengo hambre y quiero ordenar.

Cortés: Pero no se dice "camarón." Se dice "camarero."

Oñate: ¿Cómo?

Cortés: CA-MA-RE-RO. Camarón es un animal del mar. A shrimp.

Oñate: ¡Ay, qué vergüenza! ¡Camarero!

Señor: Sí, a sus órdenes. ¿Desea algo, señora?

Oñate: Sí. Quiero el menú, por favor.


***


Señor: En seguida, señora. ¿Quiere tomar algo?

Oñate: Una botella de agua mineral, por favor.

Cortés: Yo lo mismo, por favor.

Señor: ¿Desean un aperitivo o un entremés?

Oñate: No, gracias.

Señor: Salen dos botellas de agua mineral.

Cortés: Mientras esperamos, tenemos que hablar de negocios, señora. Usted debe saber cómo negociar en México.

Oñate: ¿Ah, sí? ¿A qué se refiere?

Cortés: Por ejemplo; antes que nada, en México los negocios son personales. No vamos al grano directamente. Nos interesa conocer a la persona. Queremos saber algo de su familia y de su vida diaria.


***


Oñate: ¿Y luego?

Cortés: Después vienen los negocios. Ahora sí, al grano. Los negocios jamás se hacen por teléfono. Todo es en persona.

Oñate: ¿Y debo hablar español?

Cortés: Sí. Los mexicanos lo aprecian mucho.

Oñate: ¿Qué más?

Cortés: Los mexicanos son más formales que los estadounidenses. Siempre se visten de traje para trabajar. Nunca van con pantalones de mezclilla a la oficina. ¡Y no se tutean!

Oñate: Dígame una cosa, Antonio. ¿Es verdad que los negocios en México siguen dominados por el hombre?


***


Cortés: Sí. Al igual que en todo el mundo. En México hay mujeres de negocios. Pero no muchas. Los hombres tratan a las mujeres con respeto y cortesía. Pero aún con desigualdad. Es importante no ser coqueta. De lo contrario, no la van a tomar en serio.

Oñate: No se preocupe. Me van a tomar muy en serio, Antonio. Se lo aseguro.

Cortés: Una cosa más, señora. El concepto del tiempo es diferente. Las reuniones son de largas horas. No siempre empiezan a tiempo. A veces, no se sabe ni cuándo van a terminar.

Oñate: Gracias por los consejos, Antonio. Pero ya vamos a ordenar.


***


Cortés: Está bien. ¡Camarero! Ya estamos listos para ordenar.

Señor: Muy bien. ¿Qué desean?

Oñate: Usted primero, Antonio.

Cortés: Yo quiero el cabrito, con guacamole, salsa norteña picosa y frijoles charros.

Señor: ¿Con tortillas de harina o de maíz?

Cortés: De harina, por favor.

Señor: ¿Y usted, señora? ¿Qué gusta ordenar?

Oñate: Eso suena apetitoso. Yo, al igual que el señor, quiero el...


copyright © 1998 U.S. Department of Education